Es año nuevo y en estas fechas lo apropiado es plantearse nuevas metas. Una de ellas para la familia Martínez Letelier es retomar nuestro blog para mantenerlos al tanto de nuestro acontecer y, lo más importante, los avances de nuestros integrantes más pequeños.
En general el segundo semestre del 2006 fue muy bueno. Salvo algunas caídas, Pablo eIñigo han estado sanos. Afortunadamente, Pablo ha superado casi todos sus problemas de salud, aunque la laringomalasia todavía persiste un poco.
Iñigo en el Jardín: Como ya saben en marzo '06 Iñigo debutó en el jardín infantil. Fue lo mejor para que por fin se largara a hablar (ahora no hay quien lo calle). Se hizo muchos amigos y lo pasó muy bien. Su informe final fue muy positivo y lo más destacable es que dicen que es muy querido por todos los niños y que se notaba su ausencia cuando estaba enfermo. Es que es como tener la radio encendida, no para de transmitir. Sin él, reina el silencio. Para navidad su grupo hizo un coro y él cantó y bailó, pero discretamente, sin vergüenza de salir al escenario pero sin afán de protagonismo. Va foto de su actuación.
La Navidad la celebramos en nuestra casa con abuelos y familia incorporada. Los niños salieron a ver si venía el Viejito Pascuero (los extranjeros no se rían, por favor) y cuando llegaron a casa ya había pasado y dejado todos los regalos. Aunque no lo vieron, estuvieron felices de recibir tantos regalos. Lejos el más emocionado era Iñigo que recibió sus ansiados camiones y máquinas de construcción y su bici. Gritaba y saltaba por toda la casa rebosante de felicidad. Fue todo un regalo para nosotros, los mayores. Pablo disfrutó más con los papeles y cintas que con lo que venía dentro, pero igual estuvo feliz con todos sus primos alrededor. Después de los regalos, vino la comida y luego un poco de sobremesa y hasta el día siguiente. Fue todo muy bonito.
Por ahora estamos ansiosos esperando a los abuelos de San Sebastián que llegan más adelante en enero y con quienes hemos planeado unas vacaciones fenomenales.Ya les contaremos más...Besos y cariños para todos
He estado muy ocupado y por eso no escribía. Pero ahora los pondré al día de los últimos acontecimientos.
Pablo y yo no hemos parado de producir mocos. Cuando me mejoro yo, se enferma él y me contagia a mí y vuelta a empezar. Ahora mismo estamos pasando por un mejor momento, pero como no, tengo conjuntivitis. Me tengo que echar unas gotas varias veces al día y no me gusta nada.
En el jardín estoy muy contento. Entré en una fase en que me pongo a llorar cada vez que me dejan, pero luego me quedo feliz. Juani y Silvia son mis guías y son muy amorosas. Tengo pocos compañeros porque voy en la tarde y la mayoría prefiere ir en la mañana. Pero es mejor porque así nos prestan más atención a cada uno. Mis amigos se llaman Domingo, Martín, Sebastián, Tamy ... Pablo está más grande y muy divertido. Ya se sienta solo y se da cuenta de muchas más cosas. Algunos dicen que es más guapo que yo, pero lo dudo... Es muy guapo de todas maneras. Tiene los ojos azules y el pelo le está creciendo clarito. Sus pestañas son muy largas y onduladas. Ya tiene dos dientes, los de abajo al centro. Y le están saliendo dos más aunque uno en cada extremo. Se imaginarán cuando se ríe...
El día de la Madre fue el domingo 12 y yo se lo celebré a mi mamá el viernes anterior en el jardín. Le dije que llegara un poco antes y le mostré las cosas que hago mientras estoy allí. Le mostré los juegos de encaje que me gustan más, los puzzles y esas cosas. Y también las rutinas del rincón de vida práctica. Lavé los platos y utensilios que usé y dejé todo muy ordenado. Limpié el espejo y pasé la escoba. Mi mamá se quedó muy sorprendida y cuando ella lava los platos me deja que yo se los enjuague aunque me mojo todo. Dice que espera que cuando sea mayor tenga el mismo entusiasmo para hacer las labores de la casa. Ah!, el día anterior les habíamos hecho una tarta muy rica para comer cuando vinieran las madres a su celebración. Quedó muy rico. Y luego les cantamos canciones y bailamos. Y al final les dimos nuestro regalo, un cuadro al que le pinté el fondo y pegué las flores que me habían recortado las guías. Le hice una tarjeta con un corazón pintado por mí. Le gustaron tanto las dos cosas que se las llevó a la oficina y las tiene pegadas en la pared para que todos la vean. Este fin de semana tendremos auto nuevo. Para qué les voy a decir una cosa por otra, la verdad es que no me hace mucha gracia. Prefiero la vieja camioneta, no me gusta cambiar. Después de mucho buscar mis padres compraron una Ford Escape verde oscura. Para la próxima les mando una foto. También vamos a cambiar la cubierta de la casa y hemos comprado algunos cuadros para ambientar el salón. El próximo paso es terminar el baño de visita.
Eso es lo que les puedo contar, aparte de que ya estoy hablando mucho más y voy aprendiendo a una velocidad impresionante (según mis padres, porque yo no lo noto)
Hola a todos. Tengo que contarles un notición: ya voy al colegio y ¡me encanta! Voy a un jardín infantil que se llama Barrie Internacional Montessori Pre-school (guau). Como es obvio, empezaré a aprender inglés desde chiquitito. Estoy muy contento, cada mañana me pongo mi mochila y apuro a mis papás para que nos vayamos. Nunca lloré, ni siquiera el primer día. Claro que esa primera semana llamaron a mi mamá para contarle que yo había mordido a un niño y que soy muy inquieto. Pero ahora estoy aprendiendo a estar más calmado y Jani y Paty , las dos guías educadoras de párvulos que tengo en mi salón dicen que soy muy tierno y amoroso. Pablo está genial. Cada vez está más grande, ya mide 69 centímetros y pesa casi ocho kilos. No es tan grande como yo a su edad, pero es que ya tiene 6 meses y no quiere comer, ¿lo pueden creer? Le dan frutas y eso lo acepta un poco más, pero las verduras... hace puaj y no hay manera. Todavía toma mucha leche de mi mamá y lo que sí le encanta son los jugos de frutas. Esto lo ha ayudado mucho y ahora hace caca solo casi todos los días. Se ríe mucho y ya sostiene completamente su cabeza. Cada día viene con mi nana a recogerme al jardín. El otro día fuimos a nuestra primera fiesta de cumpleaños. La festejada era Emilia la sobrina de Vale. Hubo payasos que animaban e hicieron títeres, pero a mí me dieron un poco de susto. Y peor todavía cuando llegó Barney, el dinosaurio. Mis padres están bien, aunque los dos con mucho trabajo. Finalmente, después de dos años (desde que yo nací) volvieron a ir al cine y están encantados. Por lo menos una vez a la semana van, así es que ya han visto casi todas las de los Oscars. Lo malo es que mi mama el otro día se tropezó conmigo que me crucé y se rompió el de meñique del pie izquierdo (¡mi papá le sacó fotos!). Tiene que estar 4 semanas con un bendaje que lo inmoviliza, que no se puede mojar ni quitar. Después de lo de su mano, mi papá ha vuelto un poco al gimnasio y anda en bici. Cada fin de semana juega a ping pong con Jorge que viene a casa con Valentina. Dentro de unos meses vendrán tres, porque para los que no saben, tendré un primo mitad chileno, mitad español en agosto. ¡Bien! Ya hemos cubierto la piscina porque el agua se ha enfriado mucho y además, con el cambio de hora, los días han acortado mucho. Se nos acaba el veranoooooooooo
Ya hace un tiempo que vengo emocionándome con la canción del cumpleaños feliz, en varias versiones que me cantan mis papás (español, inglés, esukera y catalán). Desde que vi en uno de mis libros una torta con velas que mi mamá me dijo que se soplaban, estaba muy ansioso por estar frente a una de esas, con velas encendidas para soplar de verdad. El domingo 5 de febrero cumplí dos años y ¡por fin! mi sueño se hizo realidad “como pueden ver en el siguiente gráfico” . La torta me la hizo mi nana y era de manjar con mermelada y chocolate, ¡mmmmm! Fue una celebración pequeña porque todo el mundo anda de vacaciones, pero vinieron mis abuelos Sergio y Marta, mi tía Chabe, mi tía Andrea con Maxi y Jorge y Valentina. Todos me trajeron regalos preciosos: un helicóptero con legos dentro (mis primeros legos), libros y lápices para pintar, dos buzos para cuando vaya al jardín, unos cubitos que cuando los junto suenan ruidos de animales, etc. Mi nana Luca me trajo un reloj de verdad que tiene a Mickey dibujado. Lo pasé genial. Me encanta ser el centro de las atenciones y escuchar a todo el mundo cantar el cumpleños feliz ¡dos veces! Fue una emoción enorme. Me tiritaban las manos y si hubiera sido por mí, que me la cantaran y encendieran las velas muchas veces más. Lo malo es que no había ni uno solo de mis primos en Santiago. Mi mamá dice que es una pena y que cuando sea mayor me va a organizar las celebraciones en marzo para que estén mis amigos del colegio y puedan venir. Mi papá dice que es una tontería, que la fecha del cumpleaños no se puede cambiar y que es lo que me tocó, ¿qué opinan ustedes? Mi hermano Pablo ha crecido un montón. Está grande y más gordito y hasta le ha crecido el pelo. Ya se pasa mucho tiempo sentado, aunque no solo, y se ríe un montón. El otro día, cuando desperté, no estaban ni él ni mis papás. Se lo habían llevado a la clínica para hacerle una prueba. Le metieron una cámara muy pequeñita por la nariz hasta los bronquios, para ver qué es lo que le hacía sonar cuando respira. Al pobre le pusieron una vía en la mano y por ahí le metieron anestesia para que no le doliera. Por eso tuvo que quedarse varias horas en el hospital hasta que ya el médico estuvo seguro de que se había recuperado. Descubrieron que lo que tiene es una estructura de la laringe un poco grande y laxa y eso le hace más dificultosa la inspiración. Se llama Laringomalacia y dentro de todo no es tan malo porque se le va a pasar a medida que vaya creciendo y madurando, posiblemente antes de que cumpla un año. Dentro de poco empezará a comer y tendré que dejarle mi silla porque yo ya soy mayor y aprenderé a comer en la mesa. A mi papá le acaban de quitar la escayola de la mano, eso significa que me podré bañar con él este fin de semana.
Eso por el momento, no me digan que no estoy muy cumplidor últimamente... Besos para todos,
Definitivamente no hemos podido mantener el ritmo para manteneros informados regularmente de todo lo que ha ido pasando, el verano chileno nos ha superado.
Voy a tratar de resumir los últimos acontecimientos:
Con mis abuelos pasamos unos meses geniales. Los echo mucho de menos y recuerdo lo que hacíamos juntos todos los días. Extraño los paseos al parque, las canciones, las lecturas de libros, los muchos cariños, todo, todo. Fuimos con ellos y mis tios Jorge y Vale a las Sierras de Bellavista donde lo pasamos en grande. Es un lugar en el campo perdido, donde no funcionan los telefonos ni hay tele y que tiene un lago y unas montañas maravillosas. Disfruté viendo los caballos y las vacas. Lo único malo es que había tábanos, pero todos se preocuparon de defendernos a mí y a Pablo de ellos. Mis abuelos pasearon mucho y mi papa jugó a tenis con Jorge y le dieron caña a las bicis, yo me bañé en la piscina y disfruté de los columpios. A la vuelta del viaje quedaron pocos días para decir adiós. Cuando vi que subían tantas maletas al coche de Jorge y Valentina me di cuenta de que se iban lejos y por mucho tiempo. Menos mal que al día siguiente nos fuímos de vacaciones a otra playa con mi papá, mi mamá y mi nana porque el cambio de ambiente me hizo pasar la pena más rápido.
Nos fuimos a Maitencillo, un lugar muy bonito en la costa. La verdad es que el mar me gusta, pero de lejos. Me da un poco de miedo la orilla del mar. Claro que la arena me encanta para jugar con mis baldes y moldes y llenarme todo el cuerpo de ella. Pasamos días muy bonitos, comimos helados en la playa al anochecer, vimos gente haciendo parapente, estuvimos en casa de mi tia Marcela en Cachagua,conocí Viña y ojalá hubiera durado más tiempo. Ya de vuelta en Santiago vino lo peor de todo: mi mamá tuvo que volver al trabajo y yo me quedo en casa todo el día con Pablo y nuestra nana. Lo paso bien de todos modos, pero preferiría que ella estuviera conmigo (y estoy seguro de que ella también).
Ah, se me olvidaba contarles que mi papá tiene la mano derecha enyesada, por lo que no puede hacer deporte, ni bañarse en la piscina, ni hacer muchas cosas en la casa. Al pobre le quedan por lo menos dos semanas más porque se rompió el meñique. Mis papás ya eligieron un jardín infantil para mí. Iré el 6 de marzo. No sé muy bien de qué se trata, pero dicen que me gustará. Pablo está muy bien, ha crecido mucho y está divertido. Se ríe mucho y juega con sus juguetes. Yo quiero su chupete, así es que cada vez que puedo se lo quito. Ahora mismo están haciéndole alguno exámenes para saber por qué le suena el pecho. Parece que no es nada grave, pero queremos saber la razón. Ya os contaré. Por cierto, cada vez me gusta más el Colo Colo. Muchos besos y cariños para todos.
Lo primero es desearos una súper feliz navidad. Para los que viven en Chile, ojalá que el viejito pascuero les haya traido tantos y tan lindos regalos como a mí. A los que esperan a los Reyes y el Olentzero, también les deseo buena suerte. Si se han portado tan bien como yo este año, seguro que serán recompensados.
No había dado noticias porque mis abuelos de España están aquí desde hace más de un mes y hemos estado muy ocupados yendo a muchos lugares y haciendo cosas entretenidas. Mi abuela me lee los cuentos magistralmente y mi abuelo se sabe unas historias y unas canciones muy divertidas. Me llevan al parque y nos bañamos en la piscina casi todos los días. (excepto ayer y hoy que he estado un poco malito). Ha sido fantástico volver a verlos. Aunque ellos me conocían cuando nací y después cuando yo tenía tres meses y fui a verlos, yo no me acordaba. Desde el primer día hemos hecho muy buenas migas y me gustaría mucho que se quedaran más cerca de mi familia. No quiero ni pensar en cuando nos tengamos que despedir… Cambiemos de tema…
La navidad la pasamos genial. Vinieron a mi casa mis abuelos Sergio y Marta y también Jorge y Vale. Comimos unas delicias que prepararon mis abuelos Javier y Merche y yo me quedé hasta el final, casi a la una de la mañana. Hoy (día 25) he disfrutado de mis regalitos, incluyendo el porta bebés que le dieron a mi papá para la bici dando dos largos paseos. Mi hermano Pablo está bien y creciendo mucho. Ya mide 63 centímetros aunque es más delgado que yo a su edad. Tiene pinta de que vamos a ser amigos muy pronto porque ya está más divertido y pasa más tiempo despierto. Por ahora soy muy cariñoso con él, le doy muchos besitos y de vez en cuando me gusta tomarlo en brazos. Mi mamá sigue en la casa con nosotros. Le dieron una baja por unos pequeños problemitas de salud (inmadurez) de Pablo, así es que estoy muy contento de que estemos más tiempo juntos. Dentro de dos semanas nos iremos de vacaciones con mis abuelos y mis tíos Valentina y Jorge a una casa en la montaña que nos prestó mi tía Gabriela. Lo vamos a pasar muy bien. Al regreso les contaremos noticias… Aguuur
El diario de Iñigo Martínez Letelier y su hermano Pablo.
Socios de Colo Colo y madridistas hasta la médula.
Vamos a ser el terror de la UC, malabaristas del balón y figuras de la informática.
Yo tengo casi 3 años y peso 18 kg. Pablo tiene 1 año y 4 meses ya ya camina con soltura. Nos encanta el columpio, ir al parque, jugar con la arena y con el balón de futbol